¿Extinción eludible?

Juan Miguel Yago. Doctor en Ciencias Químicas.

En los últimos días de este mes de febrero, especialistas de todo el mundo se reunirán en la Academia Pontificia de las Ciencias, en Roma, para debatir y compartir sus conocimientos sobre las extinciones biológicas. El subtítulo del programa es toda una declaración de intenciones: “Cómo salvar el mundo natural del que dependemos”.

La vida surgió en nuestro planeta hace aproximadamente 3.500 millones de años, muy pronto en relación con la formación de la Tierra, que se estima ocurrió sólo 1.000 millones de años antes. En ese momento se inició un camino de evolución y diversificación que no ha sido en absoluto constante y ha pasado por eventos en los que un gran número de especies desaparecieron a la vez. A estos sucesos se les denomina extinciones masivas. A partir del estudio del registro fósil, los científicos han identificado cinco grandes eventos de estas características y alrededor de otros veinte más limitados. La primera de estas extinciones masivas se calcula que debió ocurrir hace aproximadamente 450 millones de años y según las estimaciones supuso la desaparición del 85% de las especies de la época. La más reciente ocurrió hace 66 millones de años y es denominada oficialmente extinción K-Pg. Esta es la más famosa, ya que supuso la desaparición de los dinosaurios.

La causa de estas extinciones es un campo de investigación todavía abierto. Sin embargo, parece evidente la influencia de un cambio climático drástico, consecuencia o bien de una actividad volcánica anómalamente intensa o el impacto de un objeto proveniente del espacio, como está bien establecido para la extinción K-Pg.

Todo lo anterior está bien como objeto de estudio científico, pensará el lector de este artículo, pero ¿por qué la Iglesia acoge y promociona un congreso sobre este tema? La respuesta es inquietante. Los datos que manejan los científicos sobre el ritmo de desaparición de especies en la actualidad apuntan a que estamos viviendo la sexta extinción masiva de la historia del planeta, y esta vez la causa es el impacto de la actividad humana sobre el medio natural. Con nuestro modo de vida, estamos reproduciendo artificialmente las condiciones climáticas y de destrucción de los recursos naturales, que provocaron en la antigüedad las otras extinciones. La biodiversidad del planeta se está resintiendo, con lo que estamos poniendo en riesgo incluso la supervivencia de nuestras futuras generaciones.

El congreso busca indagar en la ciencia para buscar soluciones y sacar lo mejor de nosotros mismos para, como dice el Papa, “alentar una cultura del cuidado que impregne toda la sociedad·”. En este camino no estamos solos, Dios “no nos deja solos porque se ha unido definitivamente a nuestra tierra, y su camino nos lleva a encontrar nuevos caminos.”

Publicado en la “La Tribuna de Albacete” el 11 de marzo de 2017.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s