Que este sea un año de paz

Mª Carmen González Carrasco. Profesora de la Universidad de Castilla-La Mancha.

Mientras la cena de Nochebuena volvía a adormecer con su paz de supermercado nuestras dúctiles conciencias de hombres de buena voluntad, cinco mil católicos desplazados en Maiduguri, capital del estado nigeriano de Borno, acudían a la Misa de Navidad protegidos de posibles atentados de Boko Haram (el grupo terrorista que secuestró a 276 niñas, en su mayoría cristianas, en abril de 20014) mediante fuertes medidas as de seguridad. Mientras susurrábamos villancicos temiendo importunar a quienes nos deseaban Felices Fiestas de Invierno, Meriam Ibrahim, joven madre condenada a muerte en Sudán por profesar la fe cristiana, era arrestada en estado de gestación, y daba a luz en prisión, cambiando las manos de su marido por los grilletes que la sujetaban por las piernas. Pese a ello, cuando le ofrecieron convertirse al Islam para ser absuelta, Meriam se negó, y fue  la presión internacional la que logró que la joven fuera finalmente liberada. Distinta suerte ha corrido Asia Bibi, madre católica de cinco hijos también condenada injustamente bajo la ley de blasfemia, que este pasado 12 de diciembre cumplió la escalofriante cifra de 2.000 días encarcelada, esperando que la Corte Suprema de Pakistán la libere por fin de la pena de muerte.

En Irak, miles de personas pertenecientes a minorías religiosas (sobre todo, cristianos y yazidíes)  han tenido que abandonarlo todo ante la amenaza de los yihadistas del autoproclamado Estado Islámico: “Convertíos o morid”. En el 2003 los cristianos residentes en estos territorios, cuna de las comunidades cristianas más primitivas, eran 1,6 millones. Tras el éxodo masivo que ha seguido a las ejecuciones, violaciones y atrocidades masivas perpetradas por el EI, en estos momentos apenas llegan a 300.000…

No son los únicos países, ni la cristiana es la única religión perseguida. Según el último informe bianual de Ayuda a la Iglesia Necesitada sobre la situación del derecho a la libertad religiosa en 196 países, de los 20 países que están clasificados en la categoría de situación altamente preocupante,  14 sufren persecución religiosa contra cristianos, musulmanes no suníes y otras religiones minoritarias  ligada a grupos extremistas islámicos (Afganistán, Arabia Saudí, Egipto, Irán, Iraq, Libia, Maldivas, Nigeria, Paquistán, República Centroafricana, Somalia, Siria, Sudán y Yemen) y en los 6 países restantes, (Azerbaiyán, China, Corea del Norte, Eritrea, Birmania -Myanmar- y Uzbekistán), la persecución religiosa está ligada a regímenes totalitarios. Pero detrás de cada una de estas violaciones de derechos humanos perpetradas en nombre de Dios o de su negación hay personas desesperadas, vidas truncadas, familias mutiladas, niños sin techo y sin escuela que se preguntan dónde están sus hermanos occidentales.

¿Qué dónde estamos? Es fácil encontrarnos. Estamos de compras. Ya es enero, los Reyes ya no vienen precedidos de una estrella, sino de las primeras rebajas, y no es este el momento de pensar en los miles de niños refugiados que no podrán volver al hogar donde cada año esperaban la llegada de los tres Magos.  Pero si pudieran, seguro que este año pedirían lo mismo que Francisco ha pedido para ellos: que Occidente despierte de su indiferencia.

Publicado en la “La Tribuna de Albacete” el 5 de enero de 2015.

 

logoainfundacion

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s